{"id":13798,"date":"2021-08-17T12:53:03","date_gmt":"2021-08-17T15:53:03","guid":{"rendered":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/?p=13798"},"modified":"2021-08-17T12:53:47","modified_gmt":"2021-08-17T15:53:47","slug":"17-de-agosto-dia-del-paso-a-la-inmortalidad-del-general-jose-de-san-martin","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/17-de-agosto-dia-del-paso-a-la-inmortalidad-del-general-jose-de-san-martin\/","title":{"rendered":"17 de agosto: D\u00eda del Paso a la Inmortalidad del General Jos\u00e9 de San Mart\u00edn"},"content":{"rendered":"\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter size-large\"><img decoding=\"async\" loading=\"lazy\" width=\"1024\" height=\"680\" src=\"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/san-m.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-13799\" srcset=\"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/san-m.jpg 1024w, https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/san-m-1000x664.jpg 1000w, https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-content\/uploads\/2021\/08\/san-m-768x510.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 1024px) 100vw, 1024px\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Francisco de San Mart\u00edn naci\u00f3 en Yapey\u00fa, hoy provincia de Corrientes, un 25 de febrero de 1778. Yapey\u00fa hab\u00eda sido fundada en febrero de 1627 por los Jesuitas y se transform\u00f3 con el tiempo en el m\u00e1s importante centro ganadero del R\u00edo de la Plata, famoso sus zapater\u00edas cuyos productos eran exportados a Chile y Per\u00fa. Tambi\u00e9n se produc\u00edan ah\u00ed diversos instrumentos musicales de gran calidad. Todo esto decay\u00f3 con la expulsi\u00f3n de los jesuitas en 1767, pero Yapey\u00fa sigui\u00f3 siendo una ciudad importante dentro de la estrategia espa\u00f1ola para estas tierras.<\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed fue como el gobernador de Buenos Aires, Bucarelli, encomend\u00f3 al Capit\u00e1n don Juan de San Mart\u00edn el cargo de teniente gobernador de Yapey\u00fa en 1774. All\u00ed se instal\u00f3 don Juan con su mujer, Gregoria Matorras, y sus hijos Mar\u00eda Elena, Juan Ferm\u00edn y Manuel Tadeo. Poco despu\u00e9s nacer\u00e1n Justo Rufino y el menor de la familia, Jos\u00e9 Francisco, quien pronto comenz\u00f3 a ser cuidado por una ni\u00f1era india, Juana Cristaldo que seg\u00fan do\u00f1a Gregoria, lo consent\u00eda demasiado. Cuando Jos\u00e9 ten\u00eda apenas tres a\u00f1os, toda la familia debi\u00f3 abandonar Yapey\u00fa y trasladarse a Buenos Aires. El virrey V\u00e9rtiz le orden\u00f3 a Don Juan hacerse cargo de la instrucci\u00f3n de los oficiales del batall\u00f3n de voluntarios espa\u00f1oles. Los San Mart\u00edn vivir\u00e1n en la capital del virreinato hasta fines de 1783, cuando fue aceptado el pedido de Don Juan para regresar a Espa\u00f1a. Se le encarg\u00f3 la direcci\u00f3n de un regimiento en M\u00e1laga y all\u00ed se instal\u00f3 la familia. Jos\u00e9, que ten\u00eda por entonces ocho a\u00f1os, se supone que estudi\u00f3 &nbsp;en el Seminario de Nobles de Madrid. All\u00ed aprendi\u00f3 lat\u00edn, franc\u00e9s, castellano, dibujo, po\u00e9tica, ret\u00f3rica, esgrima, baile, matem\u00e1ticas, historia y geograf\u00eda. En 1789, a los once a\u00f1os ingres\u00f3 como cadete al regimiento de Murcia y en poco tiempo ya tomar\u00e1 parte activa en numerosos combates en Espa\u00f1a y en el Norte de \u00c1frica. Entre 1793 y 1795 durante la guerra entre Espa\u00f1a y Francia, el joven San Mart\u00edn tuvo una actuaci\u00f3n destacada en todos los combates en los que particip\u00f3, y ascendi\u00f3 r\u00e1pidamente en sus grados militares hasta llegar al de segundo teniente. En la guerra contra las fuerzas napole\u00f3nicas y ya con el grado de Teniente Coronel, fue condecorado con la medalla de oro por su heroica actuaci\u00f3n en la batalla de Bail\u00e9n el 19 de julio de 1808<\/p>\n\n\n\n<p>El joven Jos\u00e9 no olvidaba sus or\u00edgenes americanos y estaba muy al tanto de los sucesos del R\u00edo de la Plata. Al enterarse de los hechos de mayo de 1810, decidi\u00f3 pedir el retiro del ej\u00e9rcito espa\u00f1ol para poner sus conocimientos y experiencia al servicio de la naciente revoluci\u00f3n americana. Hab\u00eda tomado contacto en Espa\u00f1a con c\u00edrculos liberales y revolucionarios que ve\u00edan con simpat\u00eda la lucha por la emancipaci\u00f3n americana. Sali\u00f3 de C\u00e1diz para Londres el 14 de septiembre de 1811. Londres ya era por entonces la gran capital de la Revoluci\u00f3n Industrial a cuya sombra florec\u00edan las ideas liberales, ante todo en lo econ\u00f3mico, pero tambi\u00e9n en lo pol\u00edtico. All\u00ed prosperaban los grupos revolucionarios como la \u00abGran Hermandad Americana\u00bb, una logia fundada por Francisco de Miranda, un patriota venezolano que se propon\u00eda liberar Am\u00e9rica con la ayuda financiera de los ingleses. Durante sus cuatro meses de estad\u00eda en Londres, San Mart\u00edn tomar\u00e1 contacto con los miembros de la \u00abHermandad\u00bb, sobre todo con Andr\u00e9s Bello y con personas vinculadas al gobierno brit\u00e1nico, como James Duff y Sir Charles Stuart, quienes le hacen conocer el plan Maitland. El plan, un manuscrito de 47 p\u00e1ginas, hab\u00eda sido elaborado por el general ingl\u00e9s Thomas Maitland en 1800 y aconsejaba tomar Lima a trav\u00e9s de Chile por v\u00eda mar\u00edtima. San Mart\u00edn tendr\u00e1 muy en cuenta las ideas del militar ingl\u00e9s en su campa\u00f1a libertadora. Finalmente en enero de 1812 San Mart\u00edn emprende el regreso a su tierra natal a bordo de la fragata inglesa&nbsp;<em>George Canning<\/em>. \u201cYo serv\u00ed en el ej\u00e9rcito espa\u00f1ol desde la edad de trece a treinta y cuatro a\u00f1os, hasta el grado de teniente coronel de caballer\u00eda. En una reuni\u00f3n de americanos en C\u00e1diz, sabedores de los primeros movimientos de Caracas, Buenos Aires, etc., resolvimos regresar cada uno al pa\u00eds de nuestro nacimiento a fin de prestarle nuestro servicio en la lucha.\u00bb Jos\u00e9 de San Mart\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>A poco de llegar San Mart\u00edn a Buenos Aires, logr\u00f3 que se le respetara su grado militar de Teniente Coronel y que se le encomendara la creaci\u00f3n de un regimiento para custodiar las costas del Paran\u00e1, asoladas por los ataques de los espa\u00f1oles de Montevideo. As\u00ed naci\u00f3 el regimiento de Granaderos a Caballo. El propio San Mart\u00edn dise\u00f1ar\u00e1 los uniformes y las insignias del nuevo cuerpo militar que se instala en el Retiro. La situaci\u00f3n pol\u00edtica en Buenos Aires era complicada, gobernaba el Primer Triunvirato integrado por Feliciano Chiclana, Manuel de Sarratea y Juan Jos\u00e9 Paso. Pero el verdadero poder estaba en manos del secretario de gobierno, Bernardino Rivadavia, que ven\u00eda desarrollando una pol\u00edtica muy centralista que deso\u00eda todos los reclamos del interior, cada vez m\u00e1s perjudicado por la pol\u00edtica econ\u00f3mica de Buenos Aires que fomentaba el libre comercio y manten\u00eda un manejo exclusivo del puerto y de la aduana.<\/p>\n\n\n\n<p>A poco de llegar, San Mart\u00edn entr\u00f3 en contacto con los grupos opositores al Triunvirato, encabezados por la Sociedad Patri\u00f3tica fundada por Bernardo de Monteagudo, y cre\u00f3, junto a su compa\u00f1ero de viaje Carlos de Alvear, la Logia Lautaro, una sociedad secreta cuyos objetivos principales eran la Independencia y la Constituci\u00f3n Republicana.<\/p>\n\n\n\n<p>San Mart\u00edn y sus compa\u00f1eros se decidieron a actuar y el 8 octubre de 1812 marcharon con sus tropas, incluidos los granaderos, hacia la Plaza de la Victoria (actual Plaza de Mayo) y exigieron la renuncia de los triunviros en un documento redactado por San Mart\u00edn que conclu\u00eda diciendo: \u00ab\u2026no siempre est\u00e1n las tropas para sostener gobiernos tir\u00e1nicos\u00bb. Fue designado un segundo triunvirato af\u00edn a la Logia y a la Sociedad Patri\u00f3tica integrado por Juan Jos\u00e9 Paso, Nicol\u00e1s Rodr\u00edguez Pe\u00f1a y Antonio \u00c1lvarez Jonte.<\/p>\n\n\n\n<p>Don Jos\u00e9 se hac\u00eda tiempo tambi\u00e9n para la diversi\u00f3n y poco a poco fue tenido en cuenta en las selectas listas de invitados de las tertulias porte\u00f1as. La m\u00e1s famosa y agradable, seg\u00fan cuentan, era la de Don Antonio Escalada y su esposa Tomasa, en la que sus hijas, Remedios y Nieves, no perd\u00edan de vista a ning\u00fan nuevo visitante. Por all\u00ed pas\u00f3 Don Jos\u00e9 y surgi\u00f3 el romance con Remedios. Poco despu\u00e9s, el 12 de noviembre de 1812 se casaron. \u00c9l ten\u00eda 34 a\u00f1os y ella 15.<\/p>\n\n\n\n<p>El 3 de febrero de 1813 los Granaderos de San Mart\u00edn entraban por primera vez en combate frente al Convento de San Lorenzo, en Santa Fe. El triunfo fue total y el prestigio del ahora coronel San Mart\u00edn crec\u00eda sin cesar. Fue as\u00ed que en 1814 se le encomend\u00f3 el mando del ej\u00e9rcito del Norte en reemplazo del General Belgrano. San Mart\u00edn acept\u00f3 el cargo pero hizo saber a las autoridades que ser\u00eda in\u00fatil insistir por la v\u00eda del Alto Per\u00fa y que se retirar\u00eda a C\u00f3rdoba para reponerse de los dolores causados por su \u00falcera estomacal y terminar de delinear las bases de su nueva estrategia militar consistente en cruzar la cordillera, liberar a Chile y de all\u00ed marchar por barco para tomar el basti\u00f3n realista de Lima. Repuesto parcialmente de sus males, pero con el plan terminado y aprobado, logr\u00f3 ser nombrado gobernador de Cuyo. En Mendoza comenz\u00f3 los preparativos para su ambicioso plan sin descuidar las tareas de gobierno. Foment\u00f3 la educaci\u00f3n, la agricultura y la industria y cre\u00f3 un sistema impositivo igualitario cuidando que pagaran m\u00e1s los que m\u00e1s ten\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>Todo el pueblo cuyano colabor\u00f3 seg\u00fan sus posibilidades para armar y aprovisionar al Ej\u00e9rcito de los Andes. El propio gobernador dio el ejemplo reduciendo su propio sueldo a la mitad.<\/p>\n\n\n\n<p>San Mart\u00edn debi\u00f3 enfrentar en Cuyo la oposici\u00f3n la oposici\u00f3n de los hermanos Carreras, exiliados chilenos que hab\u00edan abandonado su pa\u00eds tras la derrota de Rancagua. Uno de ellos, Jos\u00e9 Miguel hab\u00eda sido presidente de la Junta de Gobierno de Chile en 1814 y se opon\u00eda a la alianza de O\u2019Higgins con San Mart\u00edn. Los tres hermanos terminaron involucr\u00e1ndose en las guerras civiles argentinas y murieron fusilados.<\/p>\n\n\n\n<p>El 24 de marzo se re\u00fane el Congreso en Tucum\u00e1n. San Mart\u00edn, preocupado por la demora en sancionar la independencia dirige una carta al diputado por Cuyo, Godoy Cruz. \u00ab\u00bfHasta cu\u00e1ndo esperaremos para declarar nuestra independencia? \u00bfNo es cosa bien rid\u00edcula acu\u00f1ar moneda, tener el pabell\u00f3n y escarapela nacional y, por \u00faltimo, hacer la guerra al soberano de quien se dice dependemos, y permanecer a pupilo de los enemigos?\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>El 16 de agosto de 1816, naci\u00f3 Mercedes Tomasa de San Mart\u00edn, la \u00fanica hija de la pareja. A principios de 1817 comenz\u00f3 el heroico cruce de los Andes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abCompa\u00f1eros del Ej\u00e9rcito de los Andes: La guerra se la tenemos que hacer como podamos: si no tenemos dinero; carne y tabaco no nos tiene que faltar. Cuando se acaben los vestuarios, nos vestiremos con la bayetilla que nos tejan nuestras mujeres y si no andaremos en pelota como nuestros paisanos los indios, seamos libres y lo dem\u00e1s no importa. Compa\u00f1eros, juremos no dejar las armas de la mano hasta ver el pa\u00eds enteramente libre, o morir con ellas como hombres de coraje.\u00bb, Jos\u00e9 de San Mart\u00edn.<\/p>\n\n\n\n<p>Durante muchos tramos San Mart\u00edn debi\u00f3 ser trasladado en camilla debido a los terribles dolores provocados por la \u00falcera.<\/p>\n\n\n\n<p>A poco de cruzar los Andes, el 12 de febrero de 1817, las fuerzas patriotas derrotan a los espa\u00f1oles en la cuesta de Chacabuco, iniciando de esa forma la independencia de Chile. El 19 de marzo del a\u00f1o siguiente las fuerzas patriotas sufrieron una derrota en Cancha Rayada. Afortunadamente el General Las Heras logr\u00f3 salvar a su cuerpo y en base a estos hombres pudo reorganizarse un ej\u00e9rcito de 5.000 hombres y vencer definitivamente a los realistas en Maip\u00fa el 5 de abril de 1818.<\/p>\n\n\n\n<p>Pocos d\u00edas despu\u00e9s de Maip\u00fa, San Mart\u00edn volvi\u00f3 a cruzar la cordillera rumbo a Buenos Aires para solicitar ayuda al gobierno del Directorio para la \u00faltima etapa de su campa\u00f1a libertadora: el ataque mar\u00edtimo contra el basti\u00f3n realista de Lima. Obtiene la promesa de una ayuda de 500.000 pesos para su plan lime\u00f1o de los que s\u00f3lo llegar\u00e1n efectivamente 300.000. San Mart\u00edn regres\u00f3 a Chile, donde obtuvo la ayuda financiera del gobierno y arm\u00f3 una escuadra que quedar\u00e1 al mando del marino escoc\u00e9s Lord Cochrane.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras tanto, en Buenos Aires las cosas se complican. Pueyrred\u00f3n propicia la invasi\u00f3n portuguesa de la Banda Oriental para combatir a Artigas y le ordena a San Mart\u00edn que baje con su ej\u00e9rcito y encabece la represi\u00f3n de los orientales. San Mart\u00edn se niega y le aclara que \u00abel general San Mart\u00edn jam\u00e1s desenvainar\u00e1 su espada para derramar sangre de hermanos\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>El 20 de agosto de 1820 parti\u00f3 desde el puerto chileno de Valpara\u00edso la expedici\u00f3n libertadora. La escuadra estaba formada por 24 buques y conduc\u00eda a unos 4.800 soldados. El 12 de septiembre la flota fonde\u00f3 frente al puerto peruano de Pisco. Una divisi\u00f3n al mando del General Arenales se dirigi\u00f3 hacia el interior del Per\u00fa con el objetivo de sublevar a la poblaci\u00f3n y obtuvo la importante victoria de Pasco el 6 de diciembre de 1820. Por su parte San Mart\u00edn orden\u00f3 bloquear el puerto de Lima. As\u00ed, el virrey De la Serna se vio acosado por todos los flancos y debi\u00f3 rendirse el 10 de julio de 1821. Ese d\u00eda entr\u00f3 victorioso el general San Mart\u00edn a la capital virreinal.<\/p>\n\n\n\n<p>El 28 de julio de 1821 San Mart\u00edn declar\u00f3 la independencia del Per\u00fa. Se form\u00f3 un gobierno independiente que nombr\u00f3 a San Mart\u00edn con el t\u00edtulo de Protector del Per\u00fa, con plena autoridad civil y militar. En un principio el general se hab\u00eda negado a aceptar el cargo, pero el clamor popular y los consejos de su amigo y secretario, Bernardo de Monteagudo, le hicieron recordar que el peligro realista no hab\u00eda desaparecido, que las fuerzas del virrey se estaban reorganizando en los cuatro puntos cardinales del Per\u00fa y que por lo tanto su presencia se hac\u00eda imprescindible para terminar definitivamente con el dominio espa\u00f1ol.<\/p>\n\n\n\n<p>San Mart\u00edn aboli\u00f3 la esclavitud y los servicios personales (mita y yanaconazgo), garantiz\u00f3 la libertad de imprenta y de culto, cre\u00f3 escuelas y la biblioteca p\u00fablica de Lima. Debi\u00f3 enfrentar graves dificultades financieras, lo que cre\u00f3 entre la poblaci\u00f3n un creciente descontento. Pese a las dificultades San Mart\u00edn pudo controlar la situaci\u00f3n y lograr la rendici\u00f3n de los realistas del Sur y del Centro del Per\u00fa.<\/p>\n\n\n\n<p>Mientras San Mart\u00edn llevaba adelante su campa\u00f1a desde el Sur el patriota venezolano Sim\u00f3n Bol\u00edvar, lo ven\u00eda haciendo desde el Norte. El general Sucre, lugarteniente de Bol\u00edvar, solicit\u00f3 ayuda a San Mart\u00edn para su campa\u00f1a en Ecuador. El general argentino le envi\u00f3 1600 soldados que participaron victoriosamente en los combates de Riobamba y Pichincha, que garantizaron la rendici\u00f3n de Quito. Finalmente los dos libertadores decidieron reunirse. La famosa entrevista de Guayaquil, en Ecuador, se realiz\u00f3 entre los d\u00edas 26 y 27 de julio de 1822. Hab\u00eda entre ellos diferencias pol\u00edticas y militares. Mientras San Mart\u00edn era partidario de que cada pueblo liberado decidiera con libertad su futuro, Bol\u00edvar estaba interesado en controlar personalmente la evoluci\u00f3n pol\u00edtica de las nuevas rep\u00fablicas. El otro tema pol\u00e9mico fue qui\u00e9n conducir\u00eda el nuevo ej\u00e9rcito libertador que resultar\u00eda de la uni\u00f3n de las tropas comandadas por ambos. San Mart\u00edn propuso que lo dirigiera Bol\u00edvar pero \u00e9ste dijo que nunca podr\u00eda tener a un general de la calidad y capacidad de San Mart\u00edn como subordinado. El general argentino tom\u00f3 entonces una dr\u00e1stica decisi\u00f3n: retirarse de todos sus cargos, dejarle sus tropas a Bol\u00edvar y regresar a su pa\u00eds.<\/p>\n\n\n\n<p>Tras la entrevista de Guayaquil San Mart\u00edn regres\u00f3 a Lima y renunci\u00f3 a su cargo de Protector del Per\u00fa. \u00abLa presencia de un militar afortunado, por m\u00e1s desprendimiento que tenga es temible a los estados que de nuevo se constituyen. Por otra parte ya estoy aburrido de o\u00edr decir que quiero hacerme soberano. Sin embargo siempre estar\u00e9 a hacer el \u00faltimo sacrificio por la libertad del pa\u00eds, pero en clase de simple particular y no m\u00e1s. En cuanto a mi conducta p\u00fablica mis compatriotas dividir\u00e1n sus opiniones; los hijos de \u00e9stos dar\u00e1n el verdadero fallo.\u00bb<\/p>\n\n\n\n<p>Parti\u00f3 luego rumbo a Chile donde permaneci\u00f3 hasta enero de 1823. Cruz\u00f3 por \u00faltima vez los Andes, estuvo unos d\u00edas en Mendoza y pidi\u00f3 autorizaci\u00f3n para entrar en Buenos Aires para poder ver a su esposa, que estaba gravemente enferma. Rivadavia, ministro de gobierno del gobernador Mart\u00edn Rodr\u00edguez, le neg\u00f3 el permiso argumentando que no estaban dadas las condiciones de seguridad para que San Mart\u00edn entrara a la ciudad. En realidad Rivadavia, que siempre le hab\u00eda negado cualquier tipo de ayuda a San Mart\u00edn, tem\u00eda que el general entrase en contacto con los federales del Litoral. El gobernador de Santa Fe, Estanislao L\u00f3pez, le envi\u00f3 una carta advirti\u00e9ndole que el gobierno de Buenos Aires esperaba su llegada para someterlo a un juicio por haber desobedecido las \u00f3rdenes de reprimir a los federales y le ofreci\u00f3 marchar con sus tropas sobre Buenos Aires si se llegara a producir tan absurdo e injusto juicio. San Mart\u00edn le agradeci\u00f3 a L\u00f3pez su advertencia pero le dijo que no quer\u00eda m\u00e1s derramamiento de sangre. Ante el agravamiento de la salud de Remedios, pese a las amenazas, San Mart\u00edn decidi\u00f3 viajar igual a Buenos Aires pero lamentablemente lleg\u00f3 tarde. Su esposa ya hab\u00eda muerto sin que \u00e9l pudiera compartir al menos sus \u00faltimos momentos. Difamado y amenazado por el gobierno unitario, San Mart\u00edn decidi\u00f3 abandonar el pa\u00eds en compa\u00f1\u00eda de su peque\u00f1a hija Mercedes rumbo a Europa. Merceditas ten\u00eda siete a\u00f1os y reci\u00e9n ahora conocer\u00eda de verdad a su padre. San Mart\u00edn comenta en una carta a su entra\u00f1able amigo Tom\u00e1s Guido: \u00abCada d\u00eda me felicito m\u00e1s y m\u00e1s de m\u00ed decisi\u00f3n de haberla conducido a Mercedes conmigo a Europa y arrancado del lado de do\u00f1a Tomasa (su suegra). Esta amable se\u00f1ora con el excesivo cari\u00f1o que le ten\u00eda me la hab\u00eda resabiado, como dicen los paisanos, en t\u00e9rminos que era un diablot\u00edn\u2026\u00bb. En 1825 redacta las famosas m\u00e1ximas, una serie de recomendaciones para su educaci\u00f3n en caso de que \u00e9l no estuviera a su lado. All\u00ed le aconseja el amor a la verdad, la tolerancia religiosa, la solidaridad y la dulzura con los pobres, criados y ancianos; amor al aseo y desprecio al lujo. Tras pasar brevemente por Londres, San Mart\u00edn y su hijita se instalaron en Bruselas. En 1824 pasan a Par\u00eds para que Mercedes complete sus estudios.<\/p>\n\n\n\n<p>San Mart\u00edn atravesaba en Europa una dif\u00edcil situaci\u00f3n econ\u00f3mica. Del gobierno argentino no pod\u00eda esperar nada y ni el Per\u00fa ni Chile le pagaban regularmente los sueldos que le correspond\u00edan como general retirado. Viv\u00eda de la escasa renta que le produc\u00eda el alquiler de una casa en Buenos Aires y de la ayuda de algunos amigos, como el banquero Alejandro Aguado que lo ayud\u00f3 para poder comprar su casa de Grand Bourg.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el general segu\u00eda interesado e inquieto por la situaci\u00f3n de su pa\u00eds. En febrero de 1829 llega al puerto de Buenos Aires pero no desembarca. Se entera del derrocamiento del gobernador Dorrego y de su tr\u00e1gico fusilamiento a manos de los unitarios de Lavalle. Muchos oficiales le env\u00edan cartas a su barco y lo van a visitar con la intenci\u00f3n de que se haga cargo del poder. San Mart\u00edn se niega porque piensa que tome el partido que tome tendr\u00e1 que derramar sangre argentina y no est\u00e1 dispuesto a eso. Triste y decepcionado decide regresar. Pasa unos meses en Montevideo y finalmente retorna a Francia. En 1832 una epidemia de c\u00f3lera asol\u00f3 Francia. San Mart\u00edn y su hija Mercedes, fueron afectados por esa grave enfermedad. Los trat\u00f3 un m\u00e9dico argentino, Mariano Balcarce, hijo de un viejo amigo y camarada de armas de San Mart\u00edn, el general Antonio Balcarce, vencedor de Suipacha. Mariano atendi\u00f3 durante meses a los San Mart\u00edn, aunque podr\u00eda decirse que sobre todo prest\u00f3 mucha atenci\u00f3n a Mercedes. Pero la cosa fue mutua y el 13 de diciembre de 1832 Mariano Balcarce y Mercedes de San Mart\u00edn se casaron y se fueron de luna de miel a Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>En 1838, durante el gobierno de Rosas, los franceses bloquearon el puerto de Buenos Aires. Inmediatamente Jos\u00e9 de San Mart\u00edn le escribi\u00f3 a don Juan Manuel ofreci\u00e9ndole sus servicios militares. Rosas agradeci\u00f3 el gesto y le contest\u00f3 que pod\u00edan ser tan \u00fatiles como sus servicios militares las gestiones diplom\u00e1ticas que pudiera realizar ante los gobiernos de Francia e Inglaterra. Al enterarse del bravo combate de la vuelta de Obligado, el 20 de noviembre de 1845, cuando los criollos enfrentaron corajudamente a la escuadra anglo-francesa, San Mart\u00edn volvi\u00f3 a escribirle a Rosas y a expresarle sus respetos y felicitaciones: \u00abAhora los gringos sabr\u00e1n que los criollos no somos empanadas que se comen as\u00ed nom\u00e1s sin ning\u00fan trabajo\u00bb.<\/p>\n\n\n\n<p>San Mart\u00edn para ese entonces estaba muy enfermo. Sufr\u00eda asma, reuma, \u00falceras y estaba casi ciego. Su estado de salud se fue agravando hasta que falleci\u00f3 el 17 de agosto de 1850. En su testamento ped\u00eda que su sable fuera entregado a Rosas \u00abpor la firmeza con que sostuvo el honor de la rep\u00fablica contra las injustas pretensiones de los extranjeros que trataban de humillarla\u00bb y que su coraz\u00f3n descansara en Buenos Aires.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta \u00faltima voluntad se cumpli\u00f3 en 1880, cuando el presidente Avellaneda recibi\u00f3 los restos del libertador.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Autor<\/strong>: Felipe Pigna<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Fuente:&nbsp;<\/strong><a href=\"http:\/\/www.elhistoriador.com.ar\/\">elhistoriador.com.ar<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Francisco de San Mart\u00edn naci\u00f3 en Yapey\u00fa, hoy provincia de Corrientes, un 25 de febrero de 1778. Yapey\u00fa hab\u00eda sido fundada en febrero de 1627 por los Jesuitas y se transform\u00f3 con el tiempo en el m\u00e1s importante centro ganadero del R\u00edo de la Plata, famoso sus zapater\u00edas cuyos productos eran exportados a Chile &#8230; <a title=\"17 de agosto: D\u00eda del Paso a la Inmortalidad del General Jos\u00e9 de San Mart\u00edn\" class=\"read-more\" href=\"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/17-de-agosto-dia-del-paso-a-la-inmortalidad-del-general-jose-de-san-martin\/\" aria-label=\"More on 17 de agosto: D\u00eda del Paso a la Inmortalidad del General Jos\u00e9 de San Mart\u00edn\">[+]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":6806,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[1],"tags":[],"acf":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13798"}],"collection":[{"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/6806"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=13798"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13798\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":13800,"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/13798\/revisions\/13800"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=13798"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=13798"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/ens9001-infd.mendoza.edu.ar\/sitio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=13798"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}